martes, 26 de abril de 2011

Diario de una aventura - 12 de mayo

Tenemos que rentabilizar el tiempo, ya solo resta el siguiente fin de semana antes de comenzar el viaje, y aún faltan preparativos. Así que nos levantamos temprano y antes de las nueve, comenzamos a cruzarnos los primeros mails, queremos aprovechar tanto como nos sea posible estos días de asueto y libertad laboral. Estos mails, giran en torno al equipaje principalmente, pues además de lo habitual cuando sales de casa durante un mes, tenemos que añadir las botas de moto-cross, el peto con las protecciones, las rodilleras, el casco, guantes y algo que seguro que se nos olvidará.
Lo mejor será comenzar con una prueba dinámica, y dejarse de teorizar tanto, sobre si nos cabe todo, ó no! -Manos a la obra-. Pongo el disco de prohibido en el Messenger, que indica que estoy ausente “hasta que vuelva” y me encamino hacia mi mochila, la intención es colocar todos estos elementos dentro, así que comienzo por las botas, “chacho”, si es lo único que cabe y el resto de las cosas? Dónde se supone que las vamos a poner?. No es fácil ni posible, meter todo esto dentro de una mochila, de esas que sueles llevar de acampada, cuando sales a dormir por ahí un par de noches, la cual siempre va medio vacía por supuesto y tu preguntándote para que la compraste tan grande. Es lógico, cuando vas a caminar por el campo o a pasar unos días junto al mar, no te llevas unas botas de moto-cross, entre bañadores y polares.
De nuevo comienza, una nueva ronda de mails, y alguien comenta que la solución puede ser llevar puesta las protecciones y las botas. Y si no lo mandamos parar, nos recomienda llevar puesto también, el casco y las gafas antivaho. Espeluznante! Sala de espera de Barajas, cuatro tíos, con protecciones tipo fútbol americano y botas de dos pisos, con suela de hierro, están atrincherados en la puerta D, envíen refuerzos. Ahhh… llevan cascos, seguro que traman algo.
Pero como nos vamos a pasear por media Europa, y en sus aviones, vestidos de esa manera, hay que buscar otra solución. En esos momentos es cuando se nota la falta de una o varias féminas en el grupo, ellas siempre viajan con su par de botas, su armario de zapatos y un par de modelitos para cada día, y les cabe… Nosotros solo llevamos un par de botas y no nos cabe. Si a todo esto le sumamos las demás cosas, donde colocamos el resto del equipaje, pantalones, camisetas, y ropa interior, aunque esto no abulta mucho, y menos para algún componente, que recomienda llevar dos calzoncillos, este gasta menos ropa interior, que un guardián de una playa nudista. No te preocupes te regalaremos una espátula para que te cambies a la vuelta.
Total que seguimos con las mismas dudas que al principio, así que nos cogemos la bici, el pantalón corto, y la piragua y seguimos dándole caña al cuerpo, y disfrutando de estos maravillosos días, para seguir cogiendo el tono físico adecuado. Ya veremos si nos vamos de viaje disfrazados.

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